CIERRE DE LA PUERTA SANTA EN LA CATEDRAL CRISTO REY
MonseŮor Barba ofrece el cuerpo de Cristo.
Domingo 20 de noviembre de 2016 Ver m√°s fotos en facebook: www.facebook.com/obispadodelaferrere

El pasado domingo 20 de noviembre Mons. Gabriel Barba celebr√≥ la Santa Misa de cierre del A√Īo Santo de la Misericordia en la Catedral Cristo Rey de Gregorio de Laferrere.

Al finalizar la Santa Misa se proyectó el video "Bienaventurados los Misericordiosos" realizado por los consagrados de la Diócesis, a cargo de Norma y Javier Mansilla, junto con el Coro Diocesano Santa Teresa de Lisieux.

Para ver el video hacer click aquí: https://youtu.be/vSnpaQzAxxs

HOMIL√ćA MONS. GABRIEL BARBA

En el momento final de su vida‚Ķ, a quien llamamos como ‚Äúel buen ladr√≥n‚ÄĚ, hizo el mejor negocio de su vida‚Ķ! Como dicen, simb√≥licamente algunos, ‚Äúle rob√≥ el cielo a Jes√ļs en el √ļltimo minuto‚ÄĚ; Jes√ļs le respondi√≥: ‚ÄúHoy mismo estar√°s conmigo en el Para√≠so‚ÄĚ. Hizo el mejor negocio de su vida ese buen hombre, quien estaba cumpliendo una pena que, como √©l dec√≠a, era merecida. No era as√≠ con Jes√ļs, ¬Ņno? que estaba ah√≠‚Ķ, inmerecidamente por su culpa. Estaba ah√≠ como ofrenda‚Ķ, y no como descuido, no como castigo‚Ķ, sino como entrega.

Dec√≠a el texto de Lucas que acabamos de escuchar, que hay una inscripci√≥n sobre el madero de la cruz, que nosotros la vemos en todas nuestras iconograf√≠as de los Cristos: ‚ÄúJes√ļs Nazareno Rey de los Jud√≠os‚ÄĚ, un texto que proclama a Cristo Rey, Jes√ļs Rey, Jes√ļs que reina. Y Jes√ļs reina desde la cruz. Rompe el paradigma humano de poder, rompe el paradigma humano de dominaci√≥n‚Ķ, y abre las puertas del Reino de los Cielos para todos aquellos que quieran seguir sus pasos y atravesar esa puerta para llegar a una profunda comuni√≥n con Dios a trav√©s del camino de la cruz: ‚ÄúQuien quiera seguirme que cargue con su cruz y me siga‚ÄĚ. Es el camino del servicio que √Čl nos marca como Cristo Rey del Universo, tambi√©n es el camino que tiene que marcar‚Ķ, significar‚Ķ, cambiar la vida de cada uno de nosotros.

No podemos ser cristianos si no seguimos los pasos de Jes√ļs. Y los pasos de Jes√ļs tienen que ver con la entrega, tienen que ver con el despojo, tienen que ver con el servicio, tienen que ver con el amor, tienen que ver con la misericordia, con el perd√≥n. Y desde ah√≠ reina. El reinado de Cristo no es un reinado de imposici√≥n, no es un reinado de miedo, no es un reinado de poder mundano. El poder s√≠‚Ķ, pero visto como servicio. No como poder humano. Cuando hacemos nuestras meditaciones los Viernes Santo, en Semana Santa, reflexionamos sobre Jes√ļs en la cruz y vemos el poder de la entrega‚Ķ!
Este a√Īo celebramos estas fiestas patronales especiales en nuestra Iglesia Catedral de Cristo Rey y hoy quise acompa√Īar a esta Comunidad de un modo en especial. Especialmente en esta misa de la ma√Īana a la Acci√≥n Cat√≥lica, que quer√≠a dedicar esta Misa, no solamente en esta Comunidad sino de todos los grupos de la A.C.A. de nuestra Di√≥cesis. Pedimos especialmente por este instrumento tan importante que tiene la Iglesia. El compromiso de tantos cristianos a trav√©s de la Acci√≥n Cat√≥lica. De un compromiso vivo, de una fe viva, militante y comprometida, y hoy quiero acompa√Īar a esta Comunidad particular. Dec√≠a, tanto a la ma√Īana como a la tarde porque √©sta no va a ser una fiesta patronal m√°s‚Ķ Estas fiestas patronales que tienen que ver con un cierre del que no va a haber otro‚Ķ! Con un final que no se va a dar otra vez: el final del A√Īo Santo de la Misericordia, hoy nos unimos con el Papa, y con toda la Iglesia Universal en todo el mundo, que celebra este tiempo de Gracia que el Papa nos abri√≥, abriendo las Puertas Santas de este A√Īo Santo de la Misericordia, y que hoy termina. Termina como A√Īo Santo, pero debe dejarnos ese dulzor en el coraz√≥n, en la boca y en el pensamiento de querer vivir como √Čl nos pide. Y hacer nuestros los sentimientos de Misericordia.

¬ŅQu√© es misericordia?

Vamos a repetir lo que siempre decimos: el coraz√≥n puesto en la miseria. El coraz√≥n en la peque√Īez‚Ķ, el coraz√≥n en la debilidad‚Ķ, ¬°√Čsa es la actitud de Dios! ¬°√Čsa es la actitud de Dios! No la del dedo acusador, marcando el error, marcando la gravedad. Condenando‚Ķ; S√≠ el brazo que levanta, la mano que se tiende, el perd√≥n que se manifiesta. Reconociendo el pecado para poder ser perdonados; el perd√≥n lo recibimos con el arrepentimiento, el perd√≥n lo recibimos por el motor que fue el primero: la misericordia de Dios; porque nos sentimos amados por Dios se fortalece nuestro arrepentimiento y nuestra conversi√≥n. Y la Gracia de Dios que todo lo supera: ‚ÄúNo he venido para condenar sino para salvar‚ÄĚ. Esto es lo que cerramos hoy como A√Īo Santo, el A√Īo de la Misericordia, pero misericordia que tiene que seguir abierta en nuestros corazones y en nuestras comunidades. Nuestras comunidades tienen que seguir manifestando esto que hemos aprendido y reforzarlo a lo largo de todo este a√Īo, insisto en esto‚Ķ, termina el A√Īo Santo pero no tiene que terminar la misericordia manifiesta, viva, activa, militante de nuestras comunidades.

Se cierra, simbólicamente hoy, la Puerta Santa, en este día, en esta jornada, (nosotros lo vamos a hacer a la tarde así incluimos también a la comunidad que va a celebrar también hoy sus fiestas patronales después de la procesión de hoy a la tarde), pero quedan abiertas las puertas, deben quedar abiertas las puertas de la misericordia de nuestras comunidades y de nuestro corazón.

Para mi gusto‚Ķ, y hoy s√≠ que como Obispo, me gustar√≠a pedir perd√≥n‚Ķ! Porque, f√≠sicamente, la Puerta Santa de la Catedral no estuvo abierta como hubiera deseado que hubiera estado abierta todo el a√Īo, ¬°de par en par‚Ķ! Que entre el fr√≠o, que entre el calor, que entre el polvo, ¬°que nos complique! Abrir las puertas nos complica‚Ķ, pero bueno, tambi√©n es una imagen simb√≥lica de lo que nos pasa como Iglesia... Nos cuesta abrir las puertas. Cuesta, ¬°porque nos expone! ¬ŅCu√°ndo me encierro‚Ķ? cu√°ndo me quiero asegurar, ¬ŅY cu√°ndo me abro‚Ķ? Y bueno‚Ķ, Si abrimos‚Ķ, se abre, como le pas√≥ a la Iglesia en el Concilio Vaticano II. Cuando Juan XXIII abri√≥ las puertas de la Iglesia en el Concilio y‚Ķ se arm√≥ un revuelo b√°rbaro. Todav√≠a a algunos le cuesta un poquito aceptar eso y se volaron unos cuantos papeles que estaban apilados con el polvo de la historia‚Ķ! La Iglesia necesita ser renovada. Nuestra Iglesia de Gregorio de Laferrere necesita ser renovada y no tengamos miedo. Por eso es que me hubiera gustado que, simb√≥licamente, la Puerta Santa de nuestra Catedral hubiese estado abierta todo el a√Īo. Sin cerrarse‚Ķ; pero no importa‚Ķ, siempre es tiempo de volver a empezar. Y, el s√≠mbolo‚Ķ, insisto en esto‚Ķ, es el s√≠mbolo. Puertas de comunidades abiertas ¬°Comunidades abiertas! Corazones abiertos‚Ķ; Prepar√©monos tambi√©n para la exposici√≥n, para el ruido, para el ser cuestionados, para equivocarnos, para tener m√°s inconvenientes‚Ķ, no importa. Si Cristo no hubiera hecho eso, nunca hubiera muerto en la cruz. A Cristo no le gan√≥ el miedo‚Ķ, a Cristo le gan√≥ el servicio, el amor, la misericordia.

Esta es la fiesta nuestra de Cristo Rey, esto es lo que nosotros tenemos que celebrar hoy. Jes√ļs que es el Se√Īor de nuestra Historia, Se√Īor del universo, Rey del Universo. Que √Čl nos conduzca, que √Čl nos gu√≠e, y que nosotros no solamente nos dejemos guiar sino que tambi√©n lo imitemos. Jes√ļs lo dio todo‚Ķ y yo, ¬Ņqu√© estoy dando? ¬ŅEstoy dando mi vida? ¬ŅEstoy poniendo mi tiempo al servicio, de verdad? ¬ŅEstoy siendo testigo, estoy entreg√°ndome, estoy despoj√°ndome? Y a√ļn tambi√©n hasta materialmente: ¬Ņc√≥mo estoy yo sosteniendo mi Iglesia? ¬ŅC√≥mo yo estoy sosteniendo mi Iglesia con mi testimonio, con mi tiempo, con mi compromiso? ¬ŅC√≥mo voy a hacer una Iglesia m√°s fuerte si yo no me sumo‚Ķ?¬†
A este Jes√ļs que, en la cruz, despojado, desnudo, estaba ah√≠ reinando, porque lo dio todo‚Ķ., que √Čl sea nuestro escudo, nuestra fuerza, nuestro motor, para que nosotros como ojos, o√≠dos, labios, manos, pies, que hagan presente a Dios. Que representen a Cristo. Llevemos al amor de Dios, la misericordia de Dios a nuestros hermanos, abriendo las puertas de nuestras comunidades, de nuestras iglesias y de nuestro coraz√≥n.

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